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Consultorios Universitarios Autogestionados reanudaron su funcionamiento tras pausa por la pandemia

Gracias a un intenso trabajo de diseño e implementación de las medidas necesarias, se reiniciaron las atenciones a pacientes en los centros asistenciales ubicados en las comunas de La Cisterna y Ñuñoa.

Consultorios Universitarios Autogestionados reanudaron su funcionamiento tras pausa por la pandemia

La pandemia por el COVID-19 ha provocado una serie de alteraciones en el funcionamiento habitual de distintas instancias de la sociedad. Un escenario que no fue ajeno a los distintos centros de salud del país, que vieron

Este fue el caso de los Consultorios Universitarios Autogestionados vinculados con la Escuela de Medicina de la Universidad Finis Terrae, ubicados en las comunas de La Cisterna y Ñuñoa. Centros que tuvieron una pausa en su habitual formato de atención a pacientes.

La directora del Consultorio UFT de La Cisterna, Ángela Leiva, reconoce que la pandemia afectó “todo su funcionamiento, primero con la suspensión de programas y con ello, también de algunas atenciones”, agregando que eso motivó una búsqueda de distintas formas para cumplir con sus deberes.

Esta visión es compartida por la Dra. Margoth Aguirre, especialista en Medicina Familiar y docente de la Escuela de Medicina, quien sostuvo que el escenario “nos afectó en todo nivel, particularmente a nuestros internos, deteniendo en parte su proceso de aprendizaje. Lo anterior, debido a que están en su última etapa de formación que es la práctica en la atención integral de pacientes, el contacto con ellos, el aprendizaje de cómo vincularse con los pacientes y el realizar el proceso de juicio clínico”.

El Dr. Héctor Cadiz, ginecólogo y docente, agregó que se paralizó “en gran medida la consulta ambulatoria en los consultorios de la universidad, con excepción de la consulta obstétrica debido a que las embarazadas siguieron su desarrollo y el consecuente parto”, mientras que para otro docente, el matrón Jorge Contreras, el contexto “significó considerar e incorporar elementos básicos de prevención COVID-19, como el distanciamiento físico o uso de elementos de protección personal (EPP), sin que es que estas interfirieran en la calidad y cercanía de la atención”.

Los preparativos para la reapertura

Todas las limitantes planteadas por la pandemia han obligado a adoptar una serie de medidas que permitiera volver a recibir pacientes en los centros asistenciales vinculados a la U. Finis Terrae, gracias a una coordinación entre todos los involucrados.

Margoth Aguirre reconoció que “ha sido un trabajo arduo, de todo un equipo conformado por autoridades, docentes y personal administrativo. Se ha preparado una reapertura segura para todos, definiendo protocolos de seguridad y adaptando nueva tecnología que nos permita enfrentar la contingencia”, mientras Héctor Cádiz reafirmó que “la reapertura de la consulta externa la hemos esperado y preparado, donde la universidad ha elaborado un protocolo de atención y manejo para minimizar la posibilidad de contagio por contacto entre docentes, internos y pacientes”.

Jorge Contreras comentó que “hemos incorporado el autocuidado de una manera tangible, tanto para los usuarios como para nuestro equipo y alumnos. Se mantiene el uso de EPP, distanciamiento físico, uso obligatorio de mascarilla, control de temperatura y alcohol gel para ingresar, además de incorporar conceptos como el aforo en nuestros establecimientos, delimitando físicamente los lugares a utilizar”.

Los desafíos para el futuro

Más allá de las medidas actuales, existe la convicción entre las partes de que el funcionamiento de los consultorios universitarios autogestionados estará vinculado a la capacidad de considerar que la lucha contra el COVID-19 constantemente incorpora nuevos requisitos.

Ángela Leiva señaló que “estamos abiertos a más cambios. Todo este período ha sido dinámico, se modifican las cosas de un día para otro”, coincidiendo con Margoth Aguirre, que plantea que “los desafíos más grandes son adaptarse y prepararse con nuevas herramientas tanto tecnológicas, de infraestructura y nuevos conocimientos”, valorando la implementación de la telemedicina, que “llegó para quedarse y nos obliga a abordar esta nueva modalidad”.

Por último, Jorge Contreras concluye que “la incorporación del teletrabajo, la telemedicina, nuevos horarios y turnos que se adapten de mejor manera a nuestros usuarios” son aspectos que deben ser considerados para un funcionamiento adecuado de los centros asistenciales vinculados a la Escuela de Medicina durante la pandemia.


Publicado el:

Martes, 29 Septiembre 2020