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Dra. Carol Hullin, experta en Salud Digital: “El curar cuesta mucha plata, el prevenir es más barato. Es ahí donde la telemedicina debería estar como protagonista”

En conferencia organizada por la Facultad de Derecho U. Finis Terrae, una de las expertas mundiales en la materia abordó los desafíos, peligros y ventajas de la telemedicina, así como la necesidad de mejores marcos jurídicos que la regulen.

Dra. Carol Hullin, experta en Salud Digital: “El curar cuesta mucha plata, el prevenir es más barato. Es ahí donde la telemedicina debería estar como protagonista”

Con su trabajo de más de una década asesorando a instituciones globales como la ONU y el Banco Mundial en materias relacionadas a la telemedicina y la salud digital, la doctora Carol Hullin, enfermera chilena, Phd en Informática Médica y post doctorada en Inteligencia Artificial para la Seguridad del Paciente por la Universidad de Melbourne, además de Magíster en Derecho por la Pontificia U. Católica de Chile, se ha convertido en una de las voces más respetadas en dichas temáticas a nivel mundial.

Actualmente la doctora Hullin es profesora titular de Salud Digital en la U. Tecnológica de Swinburne, Australia, y se encuentra asesorando al gobierno de ese país en el uso seguro del big data de origen médico, además de estar a cargo de la capacitación vía remota de 300 estudiantes provenientes de 25 países de todo el mundo en materias sobre cómo mantener el trato digno y humano hacia los pacientes a través del uso de las tecnologías remotas.

En sseminario "Telemedicina en Tiempos de Pandemia" organizado por la Facultad de Derecho de la Universidad Finis Terrae, la doctora Hullin abordó la importancia de la telemedicina para promover el autocuidado y la necesidad imperante de proteger los datos sensibles de los pacientes a través de la creación de un marco jurídico acorde a estas tecnologías, que asegure la dignidad de las personas, la entrega de una atención integral y la seguridad de los datos que estas prestaciones generan, además de sus posibles usos legítimos. 

Este último punto, señaló la Doctora Hullin, toma aún más relevancia en tiempos de pandemia ya que es uno de esos contextos en que “se genera un conflicto entre el derecho privado y el derecho público con respecto al manejo de los datos del paciente. La salud de la persona, que es una situación íntima del paciente con su equipo médico, versus –en estos momentos de pandemia– el derecho público, el cómo nosotros podemos prevenir el contagio de un virus donde no hay tratamiento ni vacuna, a través del uso de esos datos”, planteó.

“Ese balance entre derecho privado y público, con el razonamiento jurídico de cada país, debe ir generando ciertos protocolos y mitigación de riesgos de la telemedicina. Algo que hoy en Chile evidentemente no existe: por ejemplo, las isapres siendo proveedores privados, a veces tienen más datos que el mismo Ministerio de Salud. Entonces, si está todo en la nube, si los datos de las personas están accesibles, uno se pregunta ¿dónde está el consentimiento para tenerlos en esas base de datos? ¿Dónde está la responsabilidad ética y legal de quien desarrolló el software?”, planteó, antes de relatar la existencia de un mercado negro de datos médicos a nivel global.

“El mayor riesgo que tenemos hoy con la pandemia es que tenemos un robo de datos médicos sensibles. Y lo digo así, porque ya hay una querella en la Unión Europea donde se ha comprobado que las compañías farmacéuticas usan ese mercado negro de datos, para saber dónde están los infectados y enfocar ahí sus planes para una vacuna”, aseguró.

Con respecto a nuestro país, la Doctora Hullin señaló que en Chile “sí existen estándares para intercambiar datos en la nube o a nivel digital, pero hay una adaptación muy mínima porque no hay cómo fiscalizar. Hoy legalmente no tenemos muchos casos ejemplares para poder ratificar que ese tercero –el proveedor de la ficha clínica en línea o de la tecnología que lo permite– también tiene responsabilidad de cuidar ese dato sensible”. 

Partiendo del hecho de que “hace tres semanas atrás Chile ratificó la atención a distancia de los pacientes y hoy Fonasa tiene un documento legal que permite que se atienda a las personas por cualquier medio de comunicación tecnológico e informático”, la profesora Hullin advirtió que si bien en Chile existe una “prestación estructurada y explícita” de la telemedicina, ésta no siempre permite dar una atención integrada. “Los modelos de atención no son solamente darle una remedio al paciente, sino que deben partir de un proceso educativo continuo, para tener un ciclo de vida constante de atención hacia la salud de las personas”, señaló.

“El curar cuesta mucha plata, el prevenir es más barato. Y en Chile el presupuesto generalmente se va a los hospitales donde hay camas que cuestan mucho. Pero hay poca plata en la prevención. Y es ahí donde la telemedicina debería estar como protagonista”, resumió, antes de señalar que el uso de la medicina a distancia en el actual contexto de pandemia, ha impulsado un cambio de paradigma al interior de la  Organización Mundial de la Salud (OMS).

“Antiguamente teníamos el paradigma de dar todo el apoyo financiero desde el Banco Mundial a la empresa de salud. Ahora la OMS planteó un nuevo paradigma, de que es la persona natural la que tiene que tener acceso a su propio orden jurídico, a su propia estructura sanitaria y educativa, porque la era digital permite una activación de su autodeterminación”, explicó.

Finalmente la académica invitó a todos los abogados interesados en estas temáticas a explorarlas académicamente, ya que “necesitamos de su razonamiento jurídico para poder dar luz a los profesionales de la salud, y poder lograr así modelos de atención de forma y accesibilidad justa”.


Publicado el:

Viernes, 29 Mayo 2020