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Con análisis de “La República” de Platón se realizó segunda sesión del seminario “Utopías y Distopías” de la Facultad de Derecho de la U. Finis Terrae

El Doctor en Filosofía por la Universidad Católica de Lovaina y académico de la U. San Pablo de Arequipa, Jorge Martínez Barrera, desmenuzó la clásica obra de Platón, donde el filósofo griego reflexiona en torno al concepto de justicia.

Con análisis de “La República” de Platón se realizó segunda sesión del seminario “Utopías y Distopías” de la Facultad de Derecho de la U. Finis Terrae

“El tema esencial de “La República” es nada más y nada menos que la justicia abordada desde la perspectiva de una virtud", señaló en su exposición el académico y Doctor en Filosofía, Jorge Martínez Barrera, durante la segunda conferencia del Seminario "Utopías y Distopías" organizado por nuestra facultad, en el cual una serie de académicos expondrán mensualmente en torno a obras clásicas relacionadas con proyectos utópicos.

"Hoy en día nosotros pensamos en la justicia más bien como un estado de cosas. Cuando la gente sale a la calle para reclamar justicia, no reclaman por una virtud precisamente, sino que por un estado de cosas. En “La República” está siempre presente esa idea de que la justicia es algo más que su expresión jurídica... Y la justicia para Platón, es una virtud que tiene que ver con un orden interior de la propia persona”, resumió el académico.

En su obra, explicó el profesor Martínez, Platón utiliza la anatomía humana para expresar esta idea. Así las potencias inferiores están ubicadas en la parte baja del cuerpo –“las que tienen que ver con los deseos y pasiones inferiores, normalmente con la sexualidad y lo gastronómico”–, mientras que las potencias más nobles están ubicadas en la parte del corazón –como la valentía y el coraje– y las superiores –“aquello que nos diferencia del resto de los seres vivientes”– están ubicadas en la parte más elevada del cuerpo.

“¿Y dónde está la justicia en esta enunciación de las virtudes cardinales?”, se preguntó retóricamente el académico. “Bueno, está presente desde el primer momento y consiste en lo siguiente: en el hecho de que las potencias humanas que era preciso ordenar, conserven esa ordenación. Y la virtud encargada de conservar el orden para Platón es la justicia”.

Al final del primer libro de “La República”, relató el académico, el sofista Trasímaco postula que “es mucho más importante el derecho natural –lo que es justo por naturaleza– que lo justo por convención”, señalando que esa justicia natural no es más que el derecho del más fuerte, ”tal como sucede en la naturaleza, donde el animal más grande se come al más chico”. En palabras del académico, el sofista señala entonces que “la justicia convencional, la justicia legal, no es otra cosa más que una protección inventada por los débiles para guarecerse de la intemperie en la que quedarían si no existiese ese aparato jurídico”.

Una afirmación de Trasímaco que deja a todos los personajes del texto en un estado de perplejidad. Es por ello que en el libro segundo, el personaje de Sócrates –que en el texto funciona como un alter ego de Platón– propone una nueva manera de examinar el tema.

“La idea acá es la siguiente, siendo una idea genial también por las proyecciones que esto va a tener: si concebimos a la justicia como algo que en primer lugar involucra una virtud personal, se nos está haciendo muy difícil saber qué es la justicia”, expuso el docente. “Así que lo que propone es una especie de amplificación de la persona en un pantalla mayor, que es la estructura básica de la ciudad, de la comunidad política”.

De esta manera, el texto de Platón divide la estructura de la comunidad en cuatro estamentos ascendentes, explicó. En el grupo más bajo están quienes se encargan de la producción de artefactos, alimentos y la actividad económica en general –“que en el hombre individual se correspondería con los apetitos inferiores”–, más arriba están los guerreros –”cuya función es proteger a los de abajo”– y sobre ellos la clase de los guardianes de la ciudad –”que tienen que ver con el orden interior de la ciudad y con la protección de las fronteras”– hasta llegar, por último, al grupo más elevado en este orden platónico: la clase de los gobernantes, “que son los que mandan sobre los demás”.

Para asegurar el correcto funcionamiento de la ciudad, explicó el académico, Platón apunta la necesidad de promover virtudes propias para cada grupo (la templanza, la valentía, la sabiduría práctica y la prudencia política, respectivamente). “Entonces viene la respuesta de Sócrates ¿No será que la justicia consiste en que cada parte se conserve en el lugar que le corresponde? Si esto es así, tenemos que hablar de la justicia como una virtud que produce el orden en la comunidad política”, resumió el docente.

Junto con explicar cómo Aristóteles desarrollaría posteriormente algunas ideas que en este texto de Platón aparecen en "borrador", el Doctor en Filosofía abordó otro tema relevante de “La República”: la teoría de Platón sobre los ciclos de gobierno. “Es decir, cómo se va produciendo una degradación de los sistemas de gobierno, justamente por descuidar la virtud de la justicia”.

En ese sentido, Platón considera a la monarquía o la República como la forma más perfecta de gobierno, la que al corromperse degenera en formas inferiores que van sucesivamente pasando por la timocracia o el régimen militar primero, para luego descender a la oclocracia u oligarquía, hasta llegar a “la peor forma de los gobiernos, que para Platón es la democracia”, señaló el profesor Martínez.

“Es bien interesante analizar la descripción que hace Platón de la democracia, especialmente por una cosa que hace y que prácticamente no se vuelve a dar nunca más en la historia de las ideas políticas: la psicografía de las formas de gobierno. Es decir, una descripción psicológica de los hombres que viven bajo tal o cual régimen político. La descripción que hace Platón del joven democrático es la de un niño absolutamente caprichoso para el cual la única ley es lo que él quiere, donde no hay orden ni sujeción en su conducta”, señaló.

Al finalizar su exposición, el académico explicó que la dimensión utópica de “La República” de Platón reside en que “su posibilidad de concreción real está un poco lejos... Tal vez es un poco audaz lo que voy a decir, pero a mí me parece que lo de Platón tiene más un carácter diagnóstico que prescriptivo, a diferencia de las obras de Aristóteles como “La Política” o la “Ética de Nicomaco”. Me parece que la tarea de Platón es la tarea de un radiólogo, alguien que hace un buen diagnóstico pero no entrega una solución”.

La tercera ponencia del seminario “Utopías y Distopías” de la Facultad de Derecho de la U. Finis Terrae estará a cargo de la profesor de Literatura Griega Antigua de la U. de los Andes, Trinidad Barriga Cruzat, quien analizará “Las Aves” de Aristófanes. La exposición se realizará vía streaming el viernes 29 de mayo. Inscripciones en el correo electrónico dcatalan@uft.cl.


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Jueves, 07 Mayo 2020