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Matías Balmaceda, abogado penalista, docente y alumni de la Facultad de Derecho U. Finis Terrae: “En esta carrera si uno no tiene muy presente el componente ético puede terminar muy mal”

Es uno de los abogados penalistas más reconocidos del país. Ha participado en juicios de alta exposición mediática y representado a senadores en diversos juicios. Acá habla de sus experiencias, el derecho penal y su época de estudiante.

Matías Balmaceda, abogado penalista, docente y alumni de la Facultad de Derecho U. Finis Terrae: “En esta carrera si uno no tiene muy presente el componente ético puede terminar muy mal”

Cuenta que en su etapa escolar no destacaba por su rendimiento académico pero sí por intervenir en defensa de los más chicos cuando eran víctimas del bullying u otro tipos de abusos. Un sentido de justicia que junto a su entusiasmo por la investigación lo hizo decidirse por estudiar Derecho, descartando así la opción de cursar Psicología. “En el colegio siempre tuve el rol de tratar de proteger al más débil, creo que eso me motivó mucho a estudiar una carrera donde también podía hacerlo”.

Esas experiencias en el patio del colegio y las series de televisión que no se perdía siendo adolescente, fueron sus primeras motivaciones. “Siempre me gustaron mucho las series que mostraban la litigación oral, que es a lo que yo me dedico. La verdad siempre lo encontré apasionante y muy atractivo; poder interrogar testigos, hacer alegatos, poder persuadir a la gente, convencerla con buenos argumentos. No vayas a pensar que lo que me motivó fueron series estilo “Suits”, porque los abogados de esa línea son muy distintos a lo que hacemos en Chile”, recuerda entre risas.

Ya en segundo año de carrera y con la ayuda de “profesores muy motivadores” que encontró en nuestra facultad, Matías Balmaceda no tuvo dudas de que lo suyo era lo penal. A diferencia de su etapa escolar, comenzó a tener un desempeño académico que lo hizo merecedor del Diploma al Mérito de nuestra facultad tres años consecutivos (1997-1999) por estar entre los mejores promedios de su generación.

–¿Qué lo atrajo del Derecho Penal?

–Siempre encontré muy potente que la gente pudiera estar privada de libertad y que uno pudiera sacar a una persona de la cárcel. Que una persona te entregue toda su confianza para lograrlo es un hito la verdad tremendo. Es un tema tan hostil y tan violento estar privado de libertad en Chile, que te diría que esa confianza es una cosa que supera cualquier ámbito de un encargo profesional. Es impresionante.

Egresado en enero del año 2000, Matías Balmaceda comenzó a trabajar como procurador en el antiguo sistema penal chileno, una experiencia que no duda en calificar como “un desastre”. Ello lo motivó a mudarse a Temuco, la primera capital regional de Chile en la que se aplicó la reforma procesal penal desde ese mismo año, luego que ganara su postulación como Defensor Penal Público.

Matias Balmaceda abogado penalista docente alumni Facultad Derecho Universidad Finis Terrae completa 2

–¿Cómo fue ese paso por el sistema penal antiguo?

–En esa época era bien complicado trabajar en los Juzgados del Crimen, donde la verdad es que el Derecho Penal era bastante corrupto por decirlo de manera suave. En ese sistema se desaparecían los expedientes, había una corrupción muy grande, una relación muy incestuosa entre las policías y los actuarios en la orden de investigar, existía la declaración indagatoria que se usaba básicamente como una confesión y medio de defensa. Era un desastre, un sistema nefasto. Creo que el cambio ha sido muy importante, no hay ninguna duda de que el sistema es perfectible, pero al menos tiene un rol de transparencia importante, donde los focos de corrupción que pueda tener son bastante menores comparados con lo que había antes.

Luego de dos años en la Defensoría Penal Pública, Matías Balmaceda abrió su propia oficina en Temuco. En 2005, año en que partió la reforma procesal penal en Santiago, volvió a la capital y junto a los abogados Francisco Cox y Juan Ignacio Piña creó su actual oficina; BCP Abogados. Sin abandonar los juicios penales, civiles y administrativos, desde 2010 Matías Balmaceda se dedica fuertemente al compliance penal, área en la cual tanto él como su oficina han destacado de manera constante: BCP Abogados es la única firma nacional que ha liderado constantemente esta especialidad en rankings tan prestigiosos como Chambers and Partners, The Legal 500, Leaders League y Latin Lawyer National. En lo personal, Matías Balmaceda ha sido distinguido en Banda 1 por Chambers and Partners 2018 y Leading Individual en The Legal 500 edición 2021.

–¿Qué caso destacaría que lo haya marcado en lo personal o que haya significado un salto en lo profesional? 

–Al principio me tocó participar en un caso muy bullado en 2002 que fue la defensa del Senador Jorge Lavanderos, que fue importante. También me tocó ser parte querellante en un fraude muy grande que hubo en Temuco, donde terminaron presos ejecutivos de una empresa, un juez y un abogado, un caso emblemático en esa ciudad. Todos los casos me han contribuido, todos me han ayudado. He aprendido también cuánto hay que involucrarse en cada uno de ellos y los riesgos que conllevan, porque los casos penales también son comunicacionales, lo que a veces genera riesgos para uno y grados de exposición que pueden ser muy altos. Son cosas propias del trabajo pero que hay que aprender a manejar.

En sus dos décadas de litigación, Matías Balmaceda ha participado en numerosos casos de alta exposición mediática. A los ya mencionados se suma la defensa del exSenador Jovino Novoa y la Senadora Ena von Baer en el “Caso Penta”, la defensa del alcalde de Colina, Mario Olavarría, en el “Caso Basura” o la querella en contra el periodista Rafael Cavada por agredir a tres personas en estado de ebriedad, entre otros juicios.

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–¿Cuáles han sido los momentos más difíciles que ha tenido que vivir como abogado penalista?

–Me han tocado momentos difíciles vinculados a casos complejos, en donde he tomado decisiones difíciles, con conversaciones complejas con representados o en donde me he encontrado con situaciones que quizás no me contaron, que me ocultaron. Te diría que el tema de armarse un espacio costó mucho al inicio en Santiago y los casos donde te encuentras con que hay verdades a medias de los clientes y aparecen temas que son complejos de abordar cuando ya comenzó la investigación. Como dicen por ahí, si usted le miente a su abogado es como mentirle a su doctor; la estrategia queda pésima.

–¿Qué le recomendaría, más allá de lo académico, a un alumno que se quiere dedicar al Derecho Penal?

–Mucho trabajo, muchas horas de dedicación, mucha vocación, saber que habrá fracasos en el camino, resultados que no son los esperados. Que sepan que no hay que desesperarse, hay que entender que no siempre ese resultado va a llegar. Les diría también que el éxito principalmente está dado en cuánto uno se prepara, les recomendaría nunca perder la motivación por estudiar temas que son complejos y estudiar mucho los casos. Creo que ahí está la clave.

Junto con su carrera como litigante, Matías Balmaceda tiene además una extensa carrera como docente. Desde 2002 ha impartido clases de pregrado en la U. Mayor, U. Santo Tomás y U. de los Andes, además de clases de postgrados en la U. de Chile y la PUC. Es profesor de la Facultad de Derecho de la Universidad Finis Terrae desde 2006 y entre 2010 y 2018 estuvo a cargo del Diplomado de Litigación Oral de nuestra facultad como coordinador y profesor titular. Actualmente sólo imparte cátedra de pregrado –que son las que “más lo entretienen”, dice– en nuestra casa de estudios.

“Teniendo varias alternativas, opté por quedarme como docente en la Universidad Finis Terrae”, explica. “Es una universidad a la que le tengo mucho cariño y que me ha dado mucho. Además el alumnado de la Universidad Finis Terrae en general es muy bueno y además muy variado, lo cual la hace bastante entretenida”, señala.

–¿Qué valores recibidos en su paso por la Universidad Finis Terrae lo han ayudado a desempeñarse profesionalmente?

–El componente ético, creo que en la Universidad Finis Terrae la ética es un tema importante, en los cursos hablamos mucho de la ética como profesores. Lamentablemente, o más bien favorablemente, esta es una carrera que si uno no tiene el componente ético puede terminar muy mal. Creo que la Universidad Finis Terrae en ese ámbito ha hecho un trabajo importante con sus alumnos, transmitiéndoles lo relevante que es la ética y que ella tiene que estar siempre presente en cualquier toma de decisión.


Publicado el:

Lunes, 26 Octubre 2020