• Noticias Finis Terrae
    Noticias Finis Terrae Noticias Finis Terrae


Estudiante gana Beca Santander y viaja a Barcelona: “Se me abrió un mundo”

El joven Raúl Romero fue beneficiado con la Beca Santander de Movilidad Internacional que financió su pasantía en la Universitat Autònoma de Barcelona.

Estudiante gana Beca Santander y viaja a Barcelona: “Se me abrió un mundo”

Raúl Romero llega sonriendo a la entrevista con un mate en la mano y un termo bajo el brazo, a la usanza uruguaya. Luce relajado y nos cuenta que la costumbre de beber mate la adquirió hace tiempo, en sus años de boy scout. “Cuando íbamos de campamento teníamos un jefe que tomaba mate y nos dio de probar, ahí me enamoré del mate y empecé a convertirlo en mi mejor compañero”, relata el estudiante de derecho de la Finis Terrae.
 
Su vocación social viene precisamente de ese aprendizaje entre campamentos y patrullas. Aunque después cambió el uniforme de boy scout por el de bombero, siempre mantuvo el interés por servir a la comunidad. Hoy alterna sus estudios de derecho con sus tareas como voluntario de la Cuarta Compañía de Bomberos de Ñuñoa y concluye que ambas responsabilidades se tratan, en el fondo, de ayudar a resolver un problema: “el derecho ayuda a regular el caos que es la conducta humana para que todos podamos vivir en paz, mientras que el bombero acude con rapidez a enfrentar distintos caos e inconvenientes. Y yo soy muy feliz cuando puedo ayudar en eso”.
 
Aunque no se considera “mateo”, Raúl -el cuarto de seis hermanos- es un estudiante ejemplar en la Facultad de Derecho. Es entusiasta en todo lo que hace, ha sido ayudante de investigación y dice que sus grandes amores son el derecho constitucional y el derecho internacional público. El último de sus logros fue haber viajado a estudiar a Barcelona, España, gracias a la Beca de Movilidad Internacional del Banco Santander, un beneficio que busca facilitar y promover que alumnos y profesores conozcan las realidades académicas de otros países.
 
“Desde que entré a la universidad tenía este afán por conocer el mundo, por eso esta beca fue un regalo que me permitió ampliar mis fronteras del conocimiento y conocer otra faceta de mí mismo. Entonces me fui a la Universidad Autónoma de Barcelona (UAB) a estudiar dos ramos: uno relacionado con la protección internacional de los derechos humanos y otro sobre sociedad jurídica contemporánea, que echaba un vistazo a los ordenamientos jurídicos de los distintos continentes”, explica el estudiante.
 
Era un caluroso día de agosto cuando Raúl Romero aterrizó en España y se instaló a vivir en el barrio de Sant Martí. Dice que lo suyo fue amor a primera vista con la capital de la comunidad autónoma de Cataluña: “era fines de verano y mi primer impacto fue ver mucha gente en el centro de Barcelona. Estaba lleno de turistas y tenías que caminar escuchando gente que hablaba en italiano, ruso, chino o inglés. Es una ciudad fantástica, espectacular y culturalmente muy rica, partiendo por lo interesante del conflicto separatista de los catalanes, del que pude profundizar con compañeros y participando de reuniones”.
 
Como hijo de abogado, él entiende que derecho y política están relacionados, por eso reconoce que le interesa el debate de los grandes temas país, porque son discusiones donde los juristas pueden aportar y provocar cambios a mayor escala, para mejorar la sociedad y el mundo. Por ejemplo dice compartir el trasfondo de las reivindicaciones del movimiento feminista, pero no se visualiza dedicando su vida a la política partidista. “A lo mejor trabajar en el Ministerio de Relaciones Exteriores o en algo del área pública sería muy entretenido, pero hay que ver cómo se va dando el destino”, confiesa.
 
Raúl agradece la formación que recibió en la Facultad de Derecho de la Universidad Finis Terrae, porque eso le entregó las herramientas para enfrentar las exigencias de las clases que cursó en la Universidad Autónoma de Barcelona, en especial la asignatura de derecho internacional. Por lo mismo, recomienda a sus compañeros que se atrevan a postular a becas y beneficios en el extranjero, porque se trata de una experiencia que -según él- les marcará la vida.
 
“A mí este viaje me abrió un mundo y lo que más rescato fue el aprendizaje personal, porque uno suele estar acostumbrado a ambientes más o menos controlados en su país. Pero verte en un país distinto al tuyo y ser tratado como extranjero, te marca mucho y te motiva a desarrollar otras facetas de ti mismo”, concluye
 


Publicado el:

Lunes, 08 Abril 2019